Can Felicià

Somos Jordi y la Clara y os queremos dar la bienvenida a casa nuestra.

Trabajamos para fomentar un turismo sostenible; para transmitir la importancia de una alimentación consciente y respetuosa con el productor, con el producto y con el consumidor y para facilitar la conexión con la naturaleza y con el bienestar que nos ofrece.

En definitiva, ofrecemos un entorno para reconectar desde aquello más sencillo, y lo hacemos proponiendo actividades, talleres, retiros y acontecimientos para todo aquél que pueda estar interesado.

 

La cocina, la bioconstrucción, la musicoterapia o el uso de los recursos naturales son algunos de los ámbitos que nos mueven y que nos diferencian como alojamiento. Es desde Can Felicià que nuestros caminos se unen en uno sólo, y desde aquí esperamos coincidir con el vuestro.

 

Jordi y Clara

La antigua escuela

Can Felicià funciona como casa de turismo rural desde el año 1995 pero su función inicial fue muy diferente. La casa fue construida en 1864 por el padre Felicià, hijo pequeño del Noguer de Segueró  con el objetivo de ubicar una escuela para todos los niños del vecindario. Con intermitencias, la escuela continuó su tarea hasta mediados de los años 50.

 

A finales de 2014, cogimos el relevo de Marta y Víctor, que habían iniciado el proyecto de la casa de turismo rural,  y decidimos hacer un cambio de vida y venir a vivir a Segueró .

 

A lo largo de estos años el proyecto ha ido evolucionando de la mano de nuestras inquietudes y valores. Nuestra motivación va más allá del hecho de acoger turistes, ya que buscamos generar un vínculo con el lugar para dar valor a la estancia y hacer de ella una experiencia más completa, todo ello manteniendo la esencia de la antigua escuela.